Frases Celebres

Mostrando entradas con la etiqueta significado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta significado. Mostrar todas las entradas

domingo, 1 de enero de 2012

el secreto del cambio

Estamos en el primer mes del año y tu ya debes estar iniciando tu proceso de cambio personal de 52 días que te enrute hacia donde quieras llegar, consigas lo que quieras tener, hagas lo que quieras hacer y seas quien quieras ser.

En éste camino lo que dejes ir en tu vida siempre será substituído por algo mas... tarde o temprano y de tí depende cómo sea lo que lo substituya.

Empieza el año tomando algunas decisiones. No te agobies, vete leve, como decimos en México pero avanza un poco... todos los días.

El punto principal es que seas leal a las decisiones que tomes, aunque te la lleves pasito a pasito. Así hasta una gota de agua constante es capaz de labrar la más dura piedra. Una gran lección que aprendí a mis cortos 6 o 7 años la primera vez que me llevaron a las Grutas de Cacahuamilpa en el estado de Guerrero, en México.

Estas Grutas de Cacahuamilpa son un gran sistema de cavernas horadadas por el agua, un antiquísimo río subterráneo hizo todo el trabajo, a lo largo de miles de años. Y recuerdo perfectamente como aquél guía moreno, bajito, de ojos obscuros y acento curioso nos dijo: "aquí una gotita de agua estuvo cayendo millones de veces... miren lo que hizo, un poquito con cada gotita hasta que formó todo ésto". Un espectáculo impresionante de la naturaleza que podemos contemplar hoy.


El cambio. Todos podemos ser como una gotita agentes del cambio y constructores de grandes obras.

Desde pequeño ví muchas veces como mi madre solía en éstos fines de año deshacerse de las cosas viejas, en especial de la ropa que la regalaba a gente necesitada.

Ví muchas sonrisas de las personas y personitas que recibían éstos presentes y en mi mente están todavía algunas de ésas caritas agradecidas.

Hoy por ejemplo a sus 82 años la acabo de ver ayudar a mi hermana menor que tiene 5 hijos a "depurar" (su palabra favorita) la ropa de sus hijos y de pasada ayudar a niñas y niños que se beneficien de ello y lo hace con alegría contagiosa. Ese es uno de los secretos de mi mamá, la Abuela Elena, su alegría contagiosa.

Me enorgulleció también saber que mi hermano mayor una vez más se disfrazó de Santa Claus esta pasada Navidad y fue a repartir juguetes y ropa a los niños de un hospital. Su cara se iluminó feliz cuando nos lo contó. Bien por mi querido hermano.

MC, Una de mis mas antigüas y mejores amigas de toda mi vida organizó a todos sus compañeros de oficina a llevarles comida, ropa y regalos a los viejitos de un asilo y pasar la tarde con ellos las vísperas del Año Nuevo. Orgullosa nos compartió en el Facebook las fotografías con los viejitos todos sonrientes. Esto nos invita a que escojamos a nuestro viejito o viejita favorito y le echemos una mano o simplemente platiquemos con él o ella.

Mi hermana mayor. Quien aprendió el Don de la generosidad de mis padres y de su difunto esposo, un hombre muy generoso también, hoy que la vida le ha sonreído ayuda y apoya en sus proyectos y anhelos a muchas personas conocidos y no tanto... y se ha ganado el cariño, respeto y amor de todos nosotros los que tenemos que agradecerle algo de lo que ha hecho por nosotros alguna vez. Ella sigue la filosofía de la prosperidad desinteresada, compartes lo bueno y lo bueno se te multiplica.

Busca sonrisas en los demás y emociónate cuando sepas de éstas historias y así déjate cautivar como a mí de su encanto especial.

Y no necesitas ser héroe o heroína, te lo he dicho aquí. Te he enseñado a escudriñar tu subconciente. Yo estoy seguro que alguna vez has hecho algo así en tu vida y si acaso no lo has hecho todavía aún es momento de cambiar e iluminar el mundo con tu luz, que junto con la de muchos se hará muy grande este año y el resto de nuestras vidas.

Cambiar, cambiar, cambiar y cambiar. Ha sido el tema constante en éstos últimos meses. Nuestro país México tendrá elecciones presidenciales este 2012, lo que supone un cambio mayor si gana el quien creen muchos que ganará; el Calendario Maya largo llega a su fin el 21 de diciembre del 2012 y se habla del fin del mundo; habrá una conjunción o alineamiento de la Tierra, la Luna, Venus, el Sol y el gran hoyo negro en el centro de la galaxia Vía Láctea, lo que supone un cambio mayúsculo en la humanidad y ya previsto hace 13,000 años, la última vez en que este acontecimiento sucedió. Entre que sea o no sea lo esperado el cambio será la tónica del 2012 sin duda.

Sinceramente me es muy difícil pensar en que se acabe el mundo a fines del 2012, pero uno nunca sabe, así que de inicio para éste año me he propuesto cosas quizá hasta triviales como bajar un poco más de peso, aprender otro idioma más en forma autodidacta, pasar mas tiempo de calidad con mis dos hijos, encontrar el verdadero amor, llevar una vida mucho mas sana, viajar a alguno de mis tres lugares favoritos, o a los tres, éste año, ejercitarme regularmente, abrazar y besar a todos los que quiero más, leer y hacer fortuna con lo que se hacer y me gusta hacer: comunicar.

En el fondo, a mi medio centenar de vida, insisto en que mis intenciones diarias son vivir una vida llena de propósito y significado. Y cuando digo la palabra "significado" viene a mi mente un curso de verano curricular que tome en la UIA cuando estudiaba mi carrera de comunicólogo hace unos 30 años y del que ya he escrito antes.

Aquél curso inolvidable de 1981 se llamaba "Un Sentido Para La Vida" y lo dedicamos a estudiar a Viktor Frankl, el creador de la hoy famosa "Logoterapia" y que no es otra cosa que aprender que "...tu puedes encontrarle un sentido a tu existencia si te lo propones".

En la situación que estés, en el país en el que vivas, con el regímen político mas dictatorial o más liberal, en la cárcel o libre, tu puedes encontrarle un "sentido a tu vida". Frankl se lo encontró a vivir los años de la Gran Guerra encerrado en Auschwitz, a perder a cási toda su familia y a sufrir en el campo de concentración las vejaciones de ser Judío. Frankl citaba con frecuencia a Nietzche y su famosa frase: "Quien tiene un porque para vivir, encontrará casi siempre el cómo...".

Este año me he propuesto leer de nuevo "El hombre en busca de sentido". A 30 años de haberlo leído ya es hora de darle una buena revisada a la obra de Viktor Frankl y de hecho ya empecé hoy. La diferencia será que ésta vez lo leeré digitalmente por que aquél bendito libro se lo regalé a alguien que creo salvó su vida con él y de quien hablaré un día de éstos si me deja contarles su increíble historia.

Siento que para vivir una vida llena de propósito y significado tienes que llevar a cabo una cierta transformación. Y ahora sé que voy a sonar trivial, soy un Géminis del primer decanato. Lo que significa que soy una persona cambiante, tan cambiante que a veces algunos creen que tengo múltiples personalidades por mis estados de ánimo altamente volubles y por que me considero una persona mimética: me mimetizo como los camaleones con mis interlocutores y sé que puedo hacerlo.

A lo largo de mi vida me han tomado en las primeras de cambio, por dentista, doctor, ingeniero, biólogo, químico, escritor, locutor, ecologista, papabuelo, filósofo, economista, mercadólogo, cibernético, político, excéntrico, millonario, refugiado, exiliado, hacker, productor de televisión y director de cine (mi profesión auténtica favorita).

Quien no me conoce de primera mano con frecuencia se confunde mucho con mis múltiples habilidades mentales y éso me divierte mucho aunque en el fondo soy un tipo de lo más común, si acaso un poquito más ilustrado que el individuo promedio.

Parecería que he sufrido millones de transformaciones a lo largo de mi vida, pero creo que en esencia soy el mismo. ¡Es que estás igualito! me decían recientemente estimables personas a las que no había visto en 30 años y con quienes coincidí al presentar mis respetos a una muy querida amiga compañera de la universidad que se nos adelantó en el camino hace apenas unos días. Yo creo que si he cambiado físicamente, lo que percibo es que en el fondo mi esencia es la misma.

Creo que a todos nos gusta cambiar mientras tengamos el control del cambio. Es por ello que el aprender a soltar es tan importante y poderoso en nuestras vidas.

Tenemos que entender las lecciones que nos da este aprender a soltar. Dos personas en mi vida me han enseñado éste don: Mi mamá y mi papá.

Mi papá se nos fue en 1991 hace 20 años, joven aún, de sólo 63 años. A lo largo de su vida fue un hombre muy desprendido y generoso en extremo. Siendo niños si te gustaba algo hacía lo imposible posible y nos lo compraba o conseguía, si te encantaba algo de él te lo regalaba o se lo daba a quien se lo pidiera. Ayudaba desinteresadamente a parientes y amigos. Legendarias son ya las historias familiares a éste respecto. Amo a mi padre y lo recuerdo todos los días. Veo su trascendencia en una buena parte de mi familia y mi descendencia.

Y mi mamá así es también. "La persona mas desprendida del mundo". Generosa a mas no poder. Amorosa al extremo. Tenga o no tenga ella es así. Siempre piensa primero en como ayudar a los demás. Se quita el abrigo si lo necesitas. Da y te da todo lo que tiene sin esperar nada a cambio y es una mujer extraordinaria a la que admiro y amo mucho.

Ambos me enseñaron esto de "soltar", desde aquéllos días en que regalábamos nuestros juguetes usados o le hacían un favor a alguien conocido o no, familia, amigo o extraño. "Siempre se puede ayudar a alguien... y alguien te ayudará el día en que lo necesites" solía decir mi papá. Aunque ésto implicara "soltar algo" siempre.

Así que te voy a hacer una pregunta ¿A tí a qué le tienes miedo de soltar, de dejar ir? ¿Es acaso una relación que ya es infructuosa? ¿Es el trabajo del que te quejas todos los días con el primero con el que te topes? ¿Es una enfermedad recurrente que te regresa y regresa o ya es hipocondria? ¿Es tu carácter explosivo? ¿Es tu almohada o tu cobija favorita?

Esta temporada es de grandes decisiones, así que empieza por SOLTAR todas las cosas que te aten y que de ésta manera quedes libre como los árboles en el invierno, sin ninguna hoja, puesto que los árboles ya las han empezado a soltar todas en el otoño cuando cambian de color. Y aunque sé que esto no se percibe a veces en nuestros países tropicales siempre verdes es una gran verdad.

Las hojas rojas del otoño no le piden más tiempo a la madre naturaleza ni se quedan mucho más allá de la estación en los árboles que las sostienen...

Me costó mucho trabajo el entenderlo. Sólo se me ocurre que las mismas hojas comprenden su lugar en la naturaleza y no se interponen en el camino de nadie. Te motivo a dejar ir a todo lo que te duela de tu pasado. Viajes culposos, avegonzarte de tu imágen personal, poner a otros etiquetas, encumbrar a algunos más en pedestales inalcanzables y aferrarse a formas arcaicas de ser, hacer y pensar. Dejalo ir todo.

Francisca es la señora grande que desde hace años hace el aseo en mi casa de vez en vez. Por lo menos una vez al año hemos decidido que me ayude a "depurar" mi closet personal y así dejo ir la ropa que ya no me pongo. Aquél abrigo en el que yo ya no entro y no me he puesto desde que todavía existía Yugoslavia, las camisas que me aprietan, los sacos y corbatas pasados de moda. Me costó trabajo la primera vez que lo hice. Ahora cada vez lo hago con mayor facilidad. Confieso a veces no puedo evitar guardar alguna prenda pero ahora cada vez es menos el apego.

Hay una regla que dice que si no has usado una prenda en un año y no la necesitas mas.
Zapatos que no has usado en tres temporadas o más... regalalos.

Creo que la vida se vive en ciclos o círculos, así que lo que le pones a la vida se te regresa. Esto es parte de lo que se llama la Ley de la Abundancia y mis padres nos lo enseñaron desde muy pequeños como ya he citado aquí.
Haz lo que quieras ser en tu vida sabiendo que siempre habrá suficiente. Ignora tus ideas de escasez. Transfórmate permitiendo se ejerza el poder divino de Dios en tí y en tu vida, para que cuándo venga la primavera sea ésta la prueba de lo que plantaste en el otoño. Y acuerdate de pedir, pedir, pedir, cambiar, cambiar, cambiar para recibir, recibir, recibir.

Paz y Bienestar.

Hiram.

viernes, 18 de noviembre de 2011

los-basicos.del-karma-y-el-renacimiento


Preguntas básicas acerca del karma y el renacimiento

Extracto revisado de
Berzin, Alexander y Chodron, Thubten. Una Chispa de Realidad.
Centro Budista Amitabha, Singapur 1999. 

Pregunta: ¿Es la teoría del karma empírica y científica o se le acepta por fe?

Respuesta: La idea del karma es muy lógica en varios sentidos, pero existe un malentendido acerca de lo que es el karma; algunos piensan que karma significa destino o predestinación. Si a una persona la atropella un carro o pierde una gran suma de dinero en algún negocio, la gente dice: "Bueno, mala suerte, es su karma". Pero esa no es la idea budista del karma; de hecho esa es más la idea de los designios de Dios, algo que no comprendemos o sobre lo que no tenemos control alguno.

En la visión budista, karma se refiere a impulsos que, con base en acciones realizadas con anterioridad, surgen en nosotros para actuar de maneras determinadas en el presente.

La palabra karma se refiere a los impulsos que surgen en la mente de la persona, por ejemplo, de comprar acciones de bolsa justo el día antes de la caída de precios o antes de que suban de valor. O alguien puede tener el impulso de cruzar la calle precisamente en el momento en que va a ser arrollado por un automóvil y no cinco minutos antes ni después.

El surgimiento de esos impulsos justo en ese momento es el resultado de alguna acción o acciones que la persona realizó previamente. Por ejemplo, en alguna vida pasada, la persona pudo haber torturado o matado a alguien; tal comportamiento destructivo trae como consecuencia que el autor de tales actos tenga también una vida corta, generalmente en otra vida. Así, el impulso de cruzar la calle surge justo en el momento de ser arrollado por un auto.

Una persona puede tener el impulso de gritar o de lastimar a otra persona; ese impulso proviene de hábitos desarrollados mediante comportamientos similares en el pasado. El gritar o herir a otros fortalece el potencial, la tendencia y el hábito para este tipo de comportamientos, de tal manera que en el futuro lo repetiremos con facilidad. Gritar enojados acrecienta aún más el potencial, la tendencia y el hábito para montar una escena de enojo nuevamente.

Fumar un cigarro es otro ejemplo: el fumar actúa como potencial para fumarse otro cigarro, y también fortalece la tendencia y el hábito de fumar. Como consecuencia, cuando las circunstancias sean propicias, ya sea en esta vida, cuando alguien nos ofrezca un cigarro o en una vida futura cuando siendo niños veamos gente fumando, el impulso de fumar surgirá en nuestras mentes y fumaremos. 

El término karma explica de dónde viene ese impulso para fumar; fumar crea no sólo el impulso mental para repetir la acción, sino que también tiene influencia sobre los impulsos físicos dentro de nuestro cuerpo, por ejemplo, contraer cáncer por fumar. La idea del karma tiene mucho sentido porque explica de dónde vienen nuestros impulsos.

Pregunta: ¿Puede el karma predeterminar la receptividad y el entendimiento que una persona tenga acerca del budismo?

Respuesta: Existe una gran diferencia entre algo que está predeterminado y algo que tiene una explicación: nuestra receptividad y entendimiento acerca del budismo pueden ser explicados por el karma. Es decir, como resultado de nuestro estudio y práctica en vidas previas somos más receptivos a las enseñanzas en este momento. Si tuvimos un buen entendimiento de las enseñanzas en el pasado, entonces instintivamente tendremos un buen entendimiento nuevamente en el futuro; pero si tuvimos mucha confusión en vidas previas, esa confusión se llevará a la siguiente vida.

Sin embargo, de acuerdo al budismo las cosas no son predeterminadas; no existe ni suerte ni destino. Cuando el karma es explicado como impulsos, implica que podemos escoger si actuamos o no tales impulsos. Podemos explicar o predecir lo que pudiera ocurrir en el futuro, con base en las acciones que hemos realizado en ésta y en vidas pasadas; sabemos que realizar acciones constructivas trae resultados de felicidad y que realizar acciones destructivas traerá consecuencias no deseadas.

Aún así, la manera en que una acción kármica específica madure dependerá de muchos factores, y por tanto, muchas cosas pueden influir en ello; una analogía sería: si aventamos una pelota al aire, podemos predecir que caerá; de manera similar, con base en acciones previas, podemos predecir lo que sucederá en el futuro. Pero, si cachamos la pelota, entonces no caerá. De igual manera, aunque podamos predecir con base en acciones previas lo que sucederá en el futuro, no se habla de destino absoluto, no está grabado en piedra que solamente ese resultado pueda acontecer, ya que otras tendencias, acciones, circunstancias, etc. pueden influir la maduración del karma.

Cuando surge en nuestras mentes el impulso para realizar cierta acción, tenemos alternativas en nuestra elección; no somos como niñitos que actúan ante cualquier impulso que les viene a la mente. Después de todo, aprendimos a ir al baño; no actuamos inmediatamente cualquier impulso que surge. Lo mismo aplica para los impulsos, como el de decir algo que pueda lastimar a alguien o de cometer alguna crueldad. Cuando un impulso así surge en nuestra mente podemos escoger: "¿Lo hago o me abstengo?". Esta capacidad para reflexionar y discriminar entre acciones constructivas y destructivas es lo que distingue a los humanos de los animales. Esta es la gran ventaja de ser un ser humano.

Así, si creamos suficiente espacio en nuestra mente como para tener presencia mental y reconocer los impulsos que están surgiendo, estaremos en posibilidad de escoger lo que haremos. Buena parte del entrenamiento budista tiene que ver con desarrollar presencia mental. A medida que reducimos la velocidad nos damos más cuenta de lo que estamos pensando y de lo que estamos por decir o hacer. La meditación con enfoque en la respiración, en la que observamos las inhalaciones y exhalaciones, nos da el espacio necesario para poder notar los impulsos cuando surgen. Comenzamos a observar: "Tengo el impulso de decir algo que herirá a alguien; si lo digo, causaré dificultades, entonces no lo diré". Podemos elegir. Si no tenemos presencia mental tenemos tal tráfico de pensamientos e impulsos que no aprovechamos la oportunidad de escoger inteligentemente; nos limitamos a actuar los impulsos y esto crea problemas en nuestra vida.

Por tanto no podemos decir que todo, como nuestro entendimiento y receptividad al Darma, esté predeterminado; podemos predecirlo pero también tenemos el espacio abierto para cambiar.

Pregunta: ¿Las personas que profesan otras religiones también experimentan el karma?

Respuesta: Sí; no es necesario creer en el karma para experimentarlo; si nos golpeamos el pie no tenemos que creer en la causa y el efecto para experimentar el dolor. Aun si pensamos que el veneno es una bebida deliciosa, cuando lo tomamos nos enfermamos. Tal cual, si actuamos de cierta manera el resultado de dicha acción se presentará, sea que creamos o no en la causa y el efecto.

Pregunta: ¿Soy la continuación de alguien que vivió antes? La teoría budista del renacimiento
¿es metafísica o científica? Usted dijo que el budismo es racional y científico. ¿También aplica esto al renacimiento?

Respuesta: En esta pregunta se tocan varios puntos, siendo el primero: ¿Cómo se comprueba algo científicamente? esto trae a colación la pregunta: ¿Cómo conocemos las cosas de manera válida? De acuerdo a las enseñanzas budistas las cosas pueden ser conocidas válidamente de dos maneras: a través de la percepción directa y por medio de la inferencia. Por medio de experimentos en el laboratorio podemos validar la existencia de determinada cosa a través de la percepción directa; la conocemos simplemente a través de nuestros sentidos. Sin embargo existen otras cosas que, por el momento, no podemos conocer a través de la percepción directa. Necesitamos confiar en la lógica, la razón y la inferencia. Es muy difícil demostrar el renacimiento por medio de percepción sensorial directa, aunque existe una historia acerca de un maestro budista que vivió hace muchos años en la India, quien murió, renació y luego dijo "aquí estoy otra vez" para demostrarle al rey que el renacimiento existe. Existen muchos ejemplos de personas que recuerdan sus vidas pasadas y que pueden identificar, ya sea los bienes personales que les pertenecieron, o a personas con quienes tuvieron contacto anteriormente.

Aun si dejamos a un lado esas historias, está también la parte lógica del renacimiento. Su Santidad el Dalái Lama ha dicho que si algunos puntos de la filosofía budista no correspondieran con la realidad, estaría de acuerdo en que se eliminaran; esto aplica también al renacimiento, de hecho, hizo tal declaración originalmente en este contexto. Si los científicos pueden probar que el renacimiento no existe, debemos abandonar esa creencia. Pero si no pueden probarla como falsa, entonces, ya que ellos siguen la lógica y el método científico, mismo que está abierto a entender cosas nuevas, necesitan investigar si es que acaso existe. Para demostrar que el renacimiento no existe deberán encontrar su no existencia. El sólo hecho de decir: "El renacimiento no existe porque no lo veo con mis propios ojos" no equivale a encontrar la no existencia del renacimiento; existen muchas cosas que no podemos ver con nuestros ojos.

Si los científicos no pueden probar la no existencia del renacimiento entonces les corresponde investigar si el renacimiento, de hecho, existe. Seguir el método científico es postular una teoría con base en ciertos datos y luego verificar si aquello puede ser validado. Entonces se revisan los datos; por ejemplo, notamos que los bebés no nacen como audiocintas en blanco. Tienen ciertos hábitos y características de personalidad observables cuando aún son muy pequeños. ¿De dónde viene esto?

No es lógico decir que vienen tan sólo de la continuidad previa de las sustancias físicas de los padres, o sea, del óvulo y del espermatozoide; no todos los espermatozoides y los óvulos que se unen, se implantan en el útero para convertirse en un feto. ¿Qué marca la diferencia entre los que se convierten en bebé y los que no? ¿Cuál es la causa de los diferentes hábitos e instintos del niño? Podemos decir que el ADN y los genes, pero esto es sólo el aspecto físico.

Nadie niega que éste es el aspecto físico de cómo se forma el bebé, sin embargo, ¿qué hay acerca del aspecto relacionado con la experiencia? ¿Cómo explicamos a la mente?

La palabra mente, en español, no tiene el mismo significado que los términos que pretende traducir, del sánscrito y del tibetano. En los idiomas originales "mente" se refiere a actividad mental o eventos mentales, más que a alguna cosa que esté realizando tal actividad. La actividad o evento mental es el surgimiento cognitivo de ciertas cosas, tales como pensamientos, imágenes, sonidos, emociones, sensaciones, etc. y la participación cognitiva con ellas, como verlas, oírlas, entenderlas, e incluso no entenderlas. Estos dos rasgos característicos de la mente generalmente son traducidos como "claridad" y "darse cuenta", términos que también implican cierta confusión.

¿De dónde viene esta actividad mental de surgimiento y participación cognitiva de los objetos para cada individuo? No nos referimos al origen del cuerpo, pues obviamente proviene de los padres. Tampoco nos referimos a la inteligencia y demás, ya que podríamos argumentar que existe una base genética para ello. Pero afirmar que la preferencia que alguien pueda tener por el helado de chocolate viene de los genes de esa persona, es llevar las cosas demasiado lejos.

Podemos afirmar que nuestra familia o nuestras circunstancias económicas o sociales influyen en algunos de nuestros intereses; tales factores definitivamente ejercen una influencia, pero es difícil aplicar esta explicación a absolutamente todo lo que hacemos. Por ejemplo, ¿por qué me interesé en la yoga cuando era niño? A nadie de mi familia ni de la sociedad que me rodeaba le interesaba; había algunos libros disponibles en la zona donde yo vivía, así que se podría decir que hubo cierta influencia por parte de la sociedad, pero ¿por qué me interesé en aquel libro específico de hatha yoga?, ¿por qué lo escogí? Esa es otra pregunta.

Dejemos estas cosas por un momento y volvamos a la pregunta principal: ¿De dónde viene esa actividad mental por medio de la cual surgen objetos cognoscibles y nos relacionamos con ellos? ¿De dónde viene esta capacidad para percibir? ¿De dónde viene la chispa de la vida? ¿Qué es lo que finalmente hace que la combinación de un espermatozoide y un óvulo tengan vida? ¿Qué los hace convertirse en un ser humano? ¿Qué es lo que permite que surjan pensamientos e imágenes y cuál es la causa de que nos relacionemos cognitivamente con ellos?, ¿cuál es la parte experiencial de la actividad química y eléctrica del cerebro?

Es difícil decir que la actividad mental de un infante viene de sus padres puesto que si así fuera ¿cómo es que tal cosa sucede? Tendría que existir algún mecanismo. ¿Es que la chispa de la vida, caracterizada por el darse cuenta de las cosas, proviene de los padres de la misma manera que el espermatozoide y el óvulo vienen de ellos? ¿Viene acaso con el orgasmo? ¿Con la ovulación? ¿Es el espermatozoide? ¿Es el óvulo? Si no podemos llegar a alguna indicación lógica y científica respecto al momento en que llega de los padres, entonces tenemos que buscar otra solución.

Si pensamos con lógica pura veremos que todos los fenómenos funcionales provienen de sus propios continuum, de momentos previos de algo en la misma categoría de ese fenómeno. Por ejemplo, un fenómeno físico, sea materia o energía, viene de un momento previo de esa materia o energía. Es un continuum.

Tomemos el enojo como ejemplo. Por un lado podemos hablar de la energía física que sentimos cuando estamos enojados, y por otro lado está la actividad mental de experienciar el enojo: experienciar el surgimiento de la emoción y el darse cuenta consciente o inconsciente de la misma. La experiencia personal de enojo de un individuo, tiene sus propios momentos previos de continuidad en esta vida pero, antes de eso, ¿de dónde vinieron? O vienen de los padres, aunque no parece haber un mecanismo que describa cómo pudiera suceder esto, o vienen de un Dios creador, lo cual también tiene muchas inconsistencias lógicas.

De manera alternativa tenemos que decir que viene de su propio momento anterior de continuidad. Esto es justamente lo que la teoría de renacimiento explica.

Podríamos tratar de entender el renacimiento con la analogía de una película. Tal como la película es una continuidad de cuadros en un carrete de filmación, nuestro continuum mental o flujo mental es una continuidad de momentos siempre cambiantes del darnos cuenta de los fenómenos durante esta vida y de una vida a la siguiente. No se puede encontrar una entidad sólida, como "yo" o "mi mente" que renazca. El renacimiento no es como la analogía de una pequeña estatua sobre una banda transportadora pasando de una vida a la siguiente; es más bien como una película, algo que está cambiando continuamente. Cada cuadro es diferente pero hay una continuidad en él. Un cuadro está relacionado con el siguiente. Asimismo hay una continuidad que cambia constantemente en los momentos de darnos cuenta de los fenómenos aun cuando algunos de esos momentos sean inconscientes. Más aún, así como todas las películas no son la misma película, aun cuando todas sean películas, asimismo todos los continuum mentales o "mentes" no son una mente. Hay innumerables flujos individuales de continuidad de darse cuenta de los fenómenos.

Estos son los argumentos que empezamos a investigar desde un punto de vista científico y racional. Si una teoría tiene una secuencia lógica entonces podemos pensar formalmente en el hecho de que hay algunas personas que recuerdan sus vidas previas. En este sentido analizamos la existencia del renacimiento desde una aproximación científica.

Pregunta: El budismo dice que no existe un alma o un "sí mismo", entonces ¿qué es lo que renace?

Respuesta: Nuevamente, la analogía del renacimiento no se refiere a un alma, como una pequeña estatua o persona concreta, viajando en una banda transportadora de una vida a otra. La banda transportadora representa el tiempo y la imagen que supone es de alguna cosa sólida, una personalidad o alma fija llamada "yo" viajando en el tiempo. "Ahora soy joven, ahora soy viejo, ahora estoy en esta vida, ahora estoy en esa otra vida". Este no es el concepto budista de renacimiento. Más que esto, la analogía es aquella de una película; en ésta hay una continuidad y los cuadros forman esta continuidad.

El budismo tampoco dice que yo me vuelvo tú o que todos somos uno. Si todos fuéramos uno y si yo soy tú, entonces, si los dos tenemos hambre, puedes esperar en el carro mientras yo voy a comer. No es así. Cada uno tenemos nuestros propios flujos individuales de continuidad. La secuencia en mi película no se va a convertir en la tuya, pero nuestras vidas acontecen como películas en el sentido de que no son concretas y fijas. La vida acontece de un cuadro a otro cuadro y a otro. Sigue una secuencia, de acuerdo al karma y forma de este modo una continuidad.

Pregunta: ¿Cómo están almacenados los diferentes impulsos en la mente y cómo surgen?

Respuesta: Es un poco complejo. Actuamos de cierta manera, por ejemplo, fumamos un cigarrillo. Dado que fumar un cigarrillo supone cierta cantidad de energía, esa acción actúa como potencial o fuerza para fumar otro. Hay una energía burda que se agota cuando termina una acción, pero también hay una energía sutil que es la energía potencial para repetir la acción. Esa energía sutil del potencial de fumar es arrastrada con la energía más sutil que                                   acompaña a la mente más sutil que va de una vida a otra. En términos simples, la mente más sutil se refiere al nivel más sutil de la actividad de la claridad y el darse cuenta, mientras que la energía más sutil se refiere a la energía más sutil que sustenta a la vida que sostiene esta actividad. Juntas constituyen lo que llamaríamos "chispazo de vida". Son lo que va de una vida a la siguiente. Los potenciales kármicos son llevados junto con el chispazo de vida.

También las tendencias y los hábitos son arrastrados pero no son físicos. ¿Qué es un hábito? Por ejemplo tenemos el hábito de tomar té. Tomamos té hoy en la mañana, ayer en la mañana y el día anterior. El hábito no es la taza de té físicamente, no es nuestra mente diciendo: "Toma té". Es meramente una secuencia de eventos similares (tomar té varias veces). Basados en esta secuencia como una forma de hablar, decimos o "imputamos" que hay un hábito de tomar té. Etiquetamos a tal secuencia como "el hábito de tomar té". Un hábito no es algo físico, mejor dicho, es una abstracción construida por una forma de hablar que se refiere a una secuencia de eventos similares. Basados en esto, podemos predecir que algo similar ocurrirá en el futuro.

Lo mismo aplica al hablar de hábitos, instintos o tendencias llevados al futuro. Nada físico es mantenido. Sin embargo, basados en los momentos del continuum mental, podemos decir que hay casos similares en el presente, en el pasado y por lo tanto los habrá en el futuro.

Pregunta: Si la vida supone una transferencia de conciencia, ¿existe un principio?

Respuesta: El budismo enseña que no hay un principio. Es ilógico que lo haya. La continuidad de la materia, de la energía y de las mentes individuales no tiene principio. Si tuviera un principio, ¿de dónde vendría éste principio? ¿Qué había antes de este principio?

Algunas personas dicen: "Necesitamos un principio, por lo tanto, Dios creó todo". Ellos declaran un Dios creador al que se le dan diversos nombres en las diferentes religiones. Lo que el budismo preguntaría es: ¿De dónde provino Dios? ¿Tiene Dios un principio? Ellos tendrían que responder que Dios no tiene principio, punto en el cual, un experto en debate budista diría: "Ajá, entonces hay una carencia de principio" o tendrían que señalar algo o alguien creador de Dios, lo cual contradice su propia filosofía.

Un ateo dice: "No hay un Dios. Todo provino de la nada. El universo se desarrolló de la nada. Nuestro continuum mental viene de la nada". Entonces preguntamos: "¿De dónde proviene la nada?" ellos dicen: "La nada siempre ha estado alrededor. Siempre hubo "nada", ésta nada no tiene principio"; de nueva cuenta, regresamos a la carencia de principio. Sin importar cual sea la respuesta, siempre regresamos a la falta de principio.

Si esta carencia de un principio es la única conclusión lógica a la que podemos llegar, entonces examinemos: ¿Es posible que provenga de la nada algo que funciona? ¿Cómo puede la nada producir algo? No tiene ningún sentido, las cosas necesitan tener causas. La explicación del creador, ¿tiene sentido? Esa aseveración tiene, también, muchas contradicciones lógicas. Por ejemplo, si un ser omnipotente o un evento físico como el Big Bang crearon todo, entonces, ¿ocurrió la creación en determinado momento por alguna influencia, motivación, objetivo o circunstancia? Si así fue, ¿qué motivó la creación de todo lo existente antes de la creación de todo? Esto no tiene sentido.

La tercera alternativa a considerar es si las cosas continúan sin un principio. Hay una aproximación científica que concuerda con la idea de que la materia no se crea ni se destruye, sólo se transforma. Es exactamente lo mismo con los continuum mentales individuales, no hay principio y todo se transforma en dependencia a las causas y circunstancias.

Pregunta: El Buda les dijo a sus seguidores que él no era Dios. Entonces ¿cuál es la función de las oraciones en el budismo?

Respuesta: El asunto principal en relación a las plegarias es la pregunta: ¿Es posible que alguien externo elimine nuestro sufrimiento y nuestros problemas? El Buda dijo que nadie puede eliminar todos nuestros problemas de la misma forma que uno puede tomar un conejo de las orejas y retirarlo de una situación difícil. Es imposible, debemos tomar responsabilidad por lo que nos sucede. Por lo tanto, si deseamos crear las causas que generen felicidad y evitar las causas que generen problemas, debemos tener una conducta moral y éticamente puras. Si queremos mejorar nuestra vida, es nuestra decisión cambiar la forma de comportarnos y las actitudes para modificar lo que ocurrirá en el futuro.

Cuando recitamos una oración en el budismo, no pedimos: "¿Buda, puedo tener un Mercedes, por favor?" Nadie en el cielo puede concedernos esto. Haciendo oración estamos estableciendo un fuerte deseo de que algo ocurra. Nuestras actitudes y acciones hacen que esto suceda, no obstante, tanto budas como bodisatvas pueden ser una fuente de inspiración.

Algunas veces, el término "inspirar" se traduce como "bendecir" pero es una traducción muy pobre. Budas y bodisatvas nos pueden inspirar por su ejemplo. Nos pueden enseñar o mostrar el camino pero tenemos que recorrerlo por nosotros mismos. Tal como el dicho: "Puedes guiar a un caballo a tomar agua pero no puedes beber por él". El caballo debe beber por sí mismo De forma similar, debemos seguir el camino y obtener las realizaciones por nosotros mismos para detener nuestros problemas. No podemos dejar la responsabilidad a un ser omnipotente externo, pensando: "Tú eres el todo poderoso, hazlo por mí, me rindo ante ti y me pongo en tus manos". En cambio, en el budismo, buscamos a los budas por inspiración, para elevar nuestro estado de ánimo con sus ejemplos. A través de su inspiración y enseñanzas, nos ayudan y guían. Sin embargo debemos desarrollar el potencial por nuestra parte para recibir su inspiración. El trabajo de base debemos hacerlo nosotros mismos.

Gran parte de los malos entendidos del budismo surgen de una traducción pobre de los términos y conceptos budistas al inglés y a otros idiomas. Por ejemplo, mucha de la traducción de términos budistas al inglés fueron acuñados por compiladores de los diccionarios budistas del último siglo o incluso anteriores. Estos eruditos normalmente tenían una formación misionaria o victoriana y escogían términos que provenían del vocabulario de su propia formación. Sin embargo, muchas de las palabras que ellos seleccionaron, no expresan con precisión el significado que quiere transmitir el budismo. Cuando leemos tales palabras pensamos que significan lo mismo que en el contexto cristiano o victoriano, cuando, de hecho, no es así.

Algunos ejemplos de estas palabras son bendecir, pecado, virtuoso, no virtuoso, confesión, etc. En el cristianismo tienen la implicación de una forma de juicio moral, premio o castigo. Sin embargo, el concepto budista no tiene nada que ver con esto. Sucede algo parecido con la palabra "bendición". Estas palabras provienen de un marco cultural diferente. Por lo tanto en el estudio del budismo es muy importante separar, tanto como sea posible, el contexto cultural de las palabras usado por los primeros traductores. Ellos fueron los grandes pioneros de los estudios budistas y debemos estar agradecidos por el enorme esfuerzo que realizaron. Sin embargo, hoy debemos regresar una vez más al lenguaje original de los textos y entender los conceptos budistas por sus definiciones en esos lenguajes y ponerlos en palabras o frases en inglés que correspondan a su significado.

Pregunta: ¿Qué opina el budismo sobre la teoría de la evolución de Darwin?

Respuesta: La teoría de Darwin aborda la evolución de posibles cuerpos en los cuales el continuum mental puede renacer en ciertos periodos de la historia de la Tierra. No describe la evolución de los cuerpos que un continuum mental individual puede tomar en vidas subsecuentes. Hay una gran diferencia entre las formas reales de vida física en el planeta y la continuidad de los flujos mentales que renacen en ellos.

Algunas explicaciones sobre la evolución en los textos budistas nos pueden parecer un poco raras. Hablan de seres que estuvieron en una mejor situación que nosotros en el pasado y después se deterioraron. El que esto sea verdad o no es algo que necesita investigación. No todo lo que el Buda y sus seguidores enseñaron puede ser corroborado por la ciencia, y Su Santidad el Dalái Lama está dispuesto a dejar eso a un lado. Los maestros, al parecer, pueden haber dado explicaciones raras por razones específicas y no se pretende que sean tomadas literalmente. Pueden señalar varias verdades sociales o psicológicas.

Sin embargo en el contexto mismo de la evolución alguna vez hubo dinosaurios y ahora están extintos. No quedó más karma ni impulsos para que los seres renazcan como dinosaurios en este planeta. Hay diferentes estructuras físicas disponibles que pueden ser tomados ahora como cuerpos por los flujos mentales. No es contradictorio con la explicación budista el que las estructuras físicas disponibles para el renacimiento cambien con el tiempo.

Durante una reunión entre Su Santidad el Dalai Lama y diferentes científicos le preguntaron si las computadoras podrían llegar a ser seres sintientes. ¿Podrían las computadoras tener mente algún día? Él respondió de una forma interesante diciendo que si una computadora o robot llegara a alcanzar el punto en el cual fuera lo suficientemente sofisticado como para servir de base para un continuum mental, que no vería razón alguna por la cual un flujo mental no pudiera conectarse a una estructura completamente inorgánica como su base física de vida. Esto es todavía más excéntrico que Darwin.

Esto no pretende insinuar que una computadora sea una mente. No nos dice que podamos crear artificialmente una mente en una computadora. Sin embargo, si la computadora es lo suficientemente sofisticada, un flujo mental podría conectarse a ella y tomarla como su base física.

Este pensamiento de largo alcance hace que la gente de la era moderna se entusiasme y se interese en el budismo. Los budistas son valientes y están dispuestos a entrar en este tipo de discusiones con los científicos y a enfrentar varios asuntos populares del mundo moderno. El budismo está vibrante y lleno de vida en este sentido. No sólo posee la sabiduría ancestral de linajes que han permanecido intactos desde el Buda, sino que también está vivo y lidia con asuntos que tienen que ver con el presente y el futuro.

Pregunta: ¿Qué pasa con el flujo mental cuando una persona se convierte en buda?

Respuesta: Antes de contestar esta pregunta debo explicar que el Buda enseñó a mucha gente. No somos todos iguales. Todos tenemos diferentes temperamentos y capacidades. El Buda fue extremadamente hábil y dio una serie de enseñanzas para que cada persona pudiera encontrar la que mejor se adaptara a su carácter y temperamento. Así las tradiciones más importantes de las enseñanzas budistas son el hinayana para practicantes con una mente modesta y el mahayana para practicantes con una mentalidad más amplia. De las 18 escuelas hinayana que existieron en tiempos ancestrales, la escuela teravada es la única que queda hoy en día.


Si el Buda le dijera a alguien cuyas aspiraciones y metas son modestas que el flujo mental dura por siempre, esta persona se desanimaría. Algunas personas se sienten abrumadas con sus problemas y a ellas el Buda les dijo: "Puedes salir de tus problemas, convertirte en un ser liberado (arjat) y alcanzar el nirvana. Cuando mueras alcanzarás el paranirvana. En ese momento tu flujo mental termina, tal como se apaga una vela cuando se agota la cera". Para tal tipo de persona, una explicación como esta sería muy alentadora, en sus deseos de escapar del ciclo constante de problemas recurrentes y el renacimiento y no tener que preocuparse más. De esta forma resulta útil para ese tipo de persona. Por favor noten que el Buda no enseñó que, al final, todos los flujos mentales se vuelven uno como un flujo de agua que se une al océano. Esa explicación corresponde al hinduismo.

Para una persona con una mentalidad más amplia, el Buda diría: "Yo di la explicación previa para aquellos con una mentalidad modesta. Sin embargo no tomen lo que expliqué literalmente, porque de hecho el flujo mental continúa para siempre. Una vez que eliminas tus problemas y alcanzas el nirvana, la calidad de la mente cambia. Tu mente no continúa de esta misma forma atormentada". Así, a la gente de mentalidad amplia que aspira alcanzar la iluminación, el Buda explicó que el flujo mental dura por siempre (sin principio y sin fin). Cuando los seres iluminados dejan sus cuerpos actuales, su flujo mental permanece.

Hay una diferencia entre los arjats, seres liberados que han alcanzado el nirvana, y los budas, quienes están completamente iluminados. Mientras que los arjats se han librado de sus problemas, sufrimientos y sus causas, los budas han vencido todas sus limitaciones y actualizado todo su potencial para beneficiar a los demás de la forma más adecuada.

Pregunta: ¿Es permanente el estado del nirvana? Cuando alcanzamos la iluminación, llegamos a un estado de ecuanimidad que no es felicidad ni tristeza, ¿no es esto muy aburrido?

Respuesta: Necesitamos tener cuidado en cómo usamos la palabra permanente. Algunas veces significa que algo es estático y nunca cambia. El otro significado de "permanente" es que dura por siempre. Cuando alcanzamos el nirvana, nos hemos deshecho de todos nuestros problemas. Ese estado dura por siempre (una vez que los problemas se han ido, ya se fueron y no regresan). El hecho de que nuestras limitaciones se han ido tampoco cambia, siempre será así. Sin embargo, no podemos acuñar la idea de que dado que el nirvana es permanente por lo tanto es sólido y concreto y no hacemos nada en él. Esto no es así. Cuando hemos alcanzado el nirvana, podemos seguir ayudando a otros y realizando otras acciones. El nirvana no es permanente en el sentido de frenar todas las actividades y que nada suceda. Necesitamos ser un poco más precisos en el uso de la palabra permanente y estar al tanto de sus connotaciones. El estado del nirvana no cambia en sí mismo, el logro de haber eliminado nuestras limitaciones no cambia, permanece por siempre. La persona que alcanza tal estado, sin embargo, continúa en acción.

El término "ecuanimidad" también tiene varias connotaciones. Puede referirse a una sensación neutra de no estar feliz ni infeliz, pero esto no es lo que los budas experimentan. Algunos de los dioses de alto rango están en trances de absorción meditativa profunda que van más allá de las sensaciones de felicidad y tristeza, experimentan un sentimiento totalmente neutral en estos trances. Los budas se han desecho también de tales sensaciones neutrales dado que están asociadas con confusión. Cuando nos deshacemos de todos los problemas y limitaciones, liberamos una enorme cantidad de energía vinculada previamente con nuestra neurosis, ansiedad y preocupaciones. Experimentamos la liberación de tal energía, libre de confusión alguna, como algo inmensamente gozoso. Esto es completamente diferente a la felicidad ordinaria asociada con confusión y no es neutral ni aburrida en absoluto.

Otro uso de la palabra ecuanimidad se refiere a la que los budas mantienen para con todas las personas. Aquí "ecuanimidad" no significa indiferencia sino la misma actitud de cuidado e interés por todas las personas. Los budas no favorecen a algunos o ignoran o sienten desagrado por otros.