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miércoles, 21 de agosto de 2013

Deja-ir-a-la-culpa-lejos-de-tu-vida

El juego de la culpa 

Si, lo leíste muy bien. La culpa es un juego en el que te involucras a veces sin quererlo. Y es un juego que la mayor parte de las veces te hará tanto daño como el cuchillo mas afilado.


Por que en efecto, la culpa es un arma de negatividad. Nos mantiene encerrados en nuestra ira y lo peor es que casi siempre evita que sigamos hacia adelante, ocasionándonos con ello grandes tristezas y frustraciones.

Te voy a pedir algo. Si de verdad quieres sentirte bien simplemente deja ir a la culpa. Así de fácil y de verdad. Aprende a dejarla ir. Aprende a que se te resbale la culpa. Hazla chiquita y mándala lejos muy lejos y si no la puedes mandar lejos hoy mañana podrás si así lo quieres con lo que te hemos enseñado aquí.

Un "padre nuestro" puede hacer maravillas. Si no eres católico practicante y quieres algo mas "científico" usa por ejemplo el Método Sedona, alguna técnica simple de PNL, el Hooponomo o muchos mas que hay.

Soltar o dejar la culpa te caerá de maravillas y te regresará a un estado de bienestar, contigo, con los demás, con Dios y con toda su creación.

Si no lo sabes hacer o crees que no lo sabes aún, aprende una manera fácil de hacerlo. La más fácil es pedir perdón de corazón y con sinceridad, sin humillarte, sin degradarte, sin sentir que has ofendido y mucho menos castigado por lo que hiciste o dejaste de hacer. Un simple "perdóname" es suficiente.

Si te sientes turbado o atribulado o triste o frustrado o perdido o como que no te encuentras te recomiendo que aprendas alguna de las técnicas que ya te hemos recomendado aquí arriba. Técnicas que pueden incluirse ya en tus prácticas religiosas habituales.

Incluso si crees estar en lo correcto, no vale la pena de lo que te pierdes por dejar que la culpa te haga daño.


No juegues el juego de la culpa. La culpa no es algo creado por Dios, mas bien es un invento de los mortales para otros poder controlarte después. Un invento que sembraron en tu mente desde la primera vez que alguien te castigó. 

El Gran Dios es un Dios de Amor, no de culpas ni de castigos.

No hay infierno y si acaso lo hubiera sería aquí en la Tierra, en tu propio corazón que no ha aprendido a amarse a si mismo y a los demás como Dios nos ama y ha amado a todos nosotros.

Así que la próxima vez que la culpa ronde tu cabeza simplemente identíficala bien y déjala ir lejos de tu vida y aprende a actuar conforme a lo que quieres vivir, esto es parte de la CONGRUENCIA de la que tanto te hemos hablado aquí.

Los expertos dicen que la mayoría de las culpas vienen de "cosas que hemos dejado de hacer" mas de "cosas que hemos hecho". Lo hecho, hecho está y no tiene remedio. Con lo que no has hecho la cosa cambia puesto que todavía puedes hacer algo. Y si tu lo quieres Tu siempre puedes.

Quiero que hagas un ejercicio muy simple. Piensa por un momento en alguna persona a la que tu creas o sientas que le has hecho daño alguna vez. ¿Ya? Ahora dile "perdóname _______, gracias, te deseo lo mejor".

No dejes que te alcancen las culpas y también aprende a perdonar cuando el caso lo amerite, sin esperar a que el o ella te pidan perdón, tu perdónales y no llenes de rencor tu corazón nunca. 

Y no olvides que te invito a hacer lo que tengas que hacer HOY por tus mas grandes anhelos y ANTES de que te alcance la culpa por haber dejado pasar la oportunidad de ser feliz.

Allá arriba quieren verte sonreir y que te sientas bien, que mejor que en este instante cierres los ojos, alces la vista y le sonrías de regreso a Dios.

Registra y compártenos tus avances y nosotros estaremos siempre aquí para ayudarte.  

Paz y Bienestar,

Hiram B.C. 

martes, 18 de agosto de 2009

Los Básicos del Método Sedona

El otro día en casa de mi madre conversaba mi hermana mayor con algunas personas más ahí sobre los terribles efectos de la DEPRESION y que hacer, empezando por que cuesta mucho trabajo definirla exactamente pero esta presente.

No pude evitar meterme en la conversación y traté de ayudar, hablándoles sobre técnicas simples de alejar la depresión, en vista de que una de estas personas, mujer de unos 75 años, estaba muy triste por haber perdido a varios familiares y por que como ella dijo "sentía que el mundo se le venía encima". No así mi hermana mayor (56 años) que recién ha pasado por la gran pena de perder a su amado esposo y sin embargo se encuentra bastante bien por su filosofía de vida.

Así ante éstos variados enfoques tomé un llavero, apreté y lo solté. Luego repetí el "truco" con mi "piedra mágica", un cuarzo azul-verde que suelo cargar conmigo (mas de mi "piedra" en otra ocasión).

¿Qué es éso que hiciste? Me preguntaron cási a coro.

Yo estaba hablando claro, del Método Sedona, sin caer en demasiados tecnicismos. Se sorprendieron de la simpleza. Y les arranqué una sonrisa.

Así que pensando en compartirlo con ellos de nuevo y con ustedes aquí ahondo un poco más en las Instrucciones Básicas del Método Sedona de acuerdo a lo que publiqué en mi blog hace tiempo.

¿Qué significa soltar? En el Método Sedona se enseñan tres formas de soltar sentimientos no deseados. La primera, que se describe a continuación, consiste en simplemente elegir soltarlos. No te dejes engañar por la simplicidad de este proceso, puesto que es muy poderoso y efectivo, y se puede utilizar en cualquier momento y lugar.

Déjame explicártelo:

1.Coje un bolígrafo, pluma, un lápiz o cualquier otro objeto que puedas dejar caer al suelo sin que se rompa.

2. Ahora, agárralo con fuerza e imagina que es uno de tus sentimientos limitantes y que tu mano es tu consciencia. A continuación, abre la mano y mueve el objeto. Comprueba que eres tú quien lo está sujetando y que no está pegado a tu mano. Normalmente nos agarramos a nuestros sentimientos y nos olvidamos de que lo estamos haciendo. Esto aparece incluso en nuestro idioma. Normalmente no decimos: «Me siento enfadado» «Me siento enojado» «Me siento furioso» «Me siento triste», sino: «Estoy enfadado» «Estoy enojado» «Estoy furioso» o «Estoy triste» y si eres mas folklórico o no te andas con pelos en la lengua puedes hasta decir «Estoy encabronado». Sin darnos cuenta, estamos diciendo que SOMOS nuestros sentimientos. A menudo pensamos que estamos agarrados a ellos, pero esto no es cierto. En realidad, siempre podemos mantener el control, pero no lo sabemos.

3.Ahora, suelta el objeto.¿Qué ha sucedido? Has soltado el objeto y este ha caído al suelo. ¿Te ha resultado difícil? ¡Por supuesto que no! Esto es lo que significa soltar. Es posible hacer lo mismo con cualquier cosa que sintamos. Siguiendo con la misma analogía, si anduviéramos con la mano abierta, sería difícil sujetar la pluma. Cuando aceptamos o damos la bienvenida a los sentimientos, abrimos nuestra conciencia y permitimos que desaparezcan por sí mismos, como las nubes que cruzan el cielo. Recuerda esta analogía mientras analizamos juntos el proceso. Con la ayuda de la siguiente descripción podrás utilizar el proceso TU mismo. 

4.Este proceso te resultará cada vez más útil a medida que lo apliques en la vida diaria. En realidad, para obtener el máximo beneficio es necesario practicarlo tanto como sea posible. Cuanto más lo utilices, más beneficios obtendrás. 

PRIMER PASO: Piensa en el asunto que deseas resolver y siente cualquier cosa que surja en este momento. Puede que esto te parezca simplista, pero es necesario que asi lo sea. La mayoría de nosotros vivimos pensando en el pasado o en el futuro en lugar de ser conscientes de cómo nos sentimos AHORA. El único momento en que podemos realmente cambiar el modo en que nos sentimos (o cualquier otra cosa en la vida) es el AHORA. No es necesario que nuestros sentimientos sean intensos para poder soltarlos. En realidad, si te sientes entumecido, apático, insensible, aislado o vacío en tu interior, puedes soltarlo tan fácilmente como otros sentimientos más reconocibles. Házlo lo mejor que puedas. Cuanto más trabajes con este proceso, más fácil te resultará identificar lo que sientes.

SEGUNDO PASO: Haste a tí mismo la siguiente pregunta: «¿Puedo soltar lo que siento?». Sólo se trata de preguntarse a tí mismo si es posible hacerlo. Tanto un «Sí» como un «No» son respuestas aceptables. A menudo soltarás lo que sientes aunque tu respuesta sea «No». De cualquier manera, responde a la pregunta sin pensarla demasiado, evitando buscar una segunda intención o entrar en debate contigo mismo sobre los méritos o las consecuencias de esta acción. Todas las preguntas utilizadas en este proceso son deliberadamente simples. No son importantes en sí mismas, sino que están destinadas a conducirte a la experiencia de soltar. Sigue adelante con el tercer paso sin importar lo que hayas respondido a esta primera pregunta. 

TERCER PASO: A continuación, háste a tí mismo la siguiente pregunta: «¿Quiero soltar lo que siento?». En otras palabras, «¿Estoy dispuesto a hacerlo?». De nuevo, evita el debate. Recuerda que estás realizando este proceso con el único objetivo de obtener claridad y libertad. No importa si tus sentimientos están justificados o los tienes desde hace tiempo. Si la respuesta es «No» o que no estás seguro, pregúntate a tí mismo: «¿Prefiero sentir esto ó ser libre?». Mientras elijas aferrarte a tus sentimientos en lugar de ser libre (lo cual es respetable), estos te controlarán tanto a tí como a tu capacidad para ser, hacer o tener lo que desees. 

CUARTO PASO: Háste a ti mismo la siguiente pregunta: «¿Cuándo?». Esto es simplemente una invitación a soltar lo que sientes. Es posible que consigas con facilidad soltar tus sentimientos de forma permanente ahora o puede que elijas aferrarte a ellos durante los próximos tres años, dos meses y un día. Puedes elegir aferrarte a tus sentimientos durante tanto tiempo como quieras, pero si decides soltarlos, ¡también puedes hacerlo! 

QUINTO PASO: Repite los cuatro pasos anteriores hasta que te liberes por completo de tus sentimientos. Probablemente los soltarás poco a poco a medida que vayas aplicando los pasos del proceso. Al principio, puede que los resultados sean sutiles, pero si continuas con perseverancia, serán cada vez más perceptibles. Es posible que tengas varias capas de sentimientos sobre un determinado tema, pero todo lo que sueltes habrá desaparecido para siempre. 

RECORDATORIO IMPORTANTE: Por favor, recuerda que estas preguntas son deliberadamente simples. A medida que trabajes con ellas, la resistencia inicial a repetirlas una y otra vez desaparecerá, te resultará más fácil hacerlo y finalmente podrás incorporar la experiencia de soltar en tu vida diaria. Estas preguntas sólo son el primer paso en el proceso de soltar. En el curso del Método Sedona se explica a fondo y con detalle este proceso. Además, para poder apreciar lo fácil y poderoso que es soltar, es necesario haberlo practicado en la vida diaria durante algún tiempo. Nota: El Método Sedona ha sido diseñado por Hale Dwoskin y se le puede consultar en inglé|s en http://www.thesedonamethod.com Este texto se ha adaptado de la fuente original. 

Como siempre “Paz y Bien”. 

PD. Te quiero mucho hermana.